martes, 22 de julio de 2014

Pff.

- ¿Estás borracha?
- No.
- ¿Estás bien?
- Sdiiiii
- Estás borracha.
- Mdofiqj gjajzjajd tauwye hduajwf
- Ok. 


2 horas más tarde.

- TE ANMOOOOOOO




Bleh.

Que desaparezco.

"Yo me fundo tanto con la persona a la que quiero que desaparezco. Soy como una membrana permeable. Si te quiero, te lo doy todo. Te doy mi tiempo, mi cariño, mi entrepierna, mi dinero, mi familia, mi perro, el dinero de mi perro, el tiempo de mi perro… todo. Si te quiero, cargaré con tus penas, saldaré todas tus deudas (de todo tipo, literalmente), te protegeré de todas tus inseguridades, te sacaré de dentro todas esas cualidades que no habías sabido cultivar y compraré regalos de Navidad a toda tu familia. Te daré el sol y la luna. Todo esto y más, hasta que me quede tan machacada y vacía por dentro para recuperar energías que no me quede más remedio que enamorarme perdidamente de otro".
- Elizabeth Gilbert  “Comer , Rezar, Amar”

lunes, 21 de julio de 2014

Otra vez acá.

Cada vez es más fácil encontrarle otra mancha más al tigre. 
Tenía que traducir algo al inglés y no me salía la palabra. 
Le pedí a la oficial de inmigración si podía recordarme la palabra en su escaso español. Nos reímos, bah... yo me reí, en su país decir cajeta no significaba lo mismo que en el mío. 
Me di cuenta que no había limpiado bien el celular y todavía tenía restos de caca de perro. 
No entré en pánico, pasaron tantas horas que ya todo me da igual.
Recibí un mensaje de Whatsapp muy raro. Volví a reír, se lo pasé a Nat, no me dijo nada. Sabía que tampoco podía decirme nada.
Bloqueé el número, no da para boludeces a esta altura de la calentura de enojo que siento. Da igual, me repito unas 7 veces. 
Salgo y veo el sol. 
Mejor me saco la campera, hace calor.
"Vamos a comer algo Andrea, estoy famélica".




lunes, 7 de julio de 2014

La canción de nosotros*

- Tengo frío.
- Ponete así. Me gusta tenerte así.
- La pierna. Acá. Así.
- ¿Estás bien?
- ¿Y vos?
- Muy.
- Ah.
- ¿De qué te reís?
- Para mí, fue una sorpresa. Quiero decir: después. Me parecía increíble que el mundo no hubiera cambiado. Me miré al espejo y yo tampoco había cambiado y me mordía los labios. Quise estudiar y no pude. Quise estar con mis amigas y no pude. Quise escribir cartas, quise trabajar. Quise dormir y tampoco pude.
- ¿De eso te reís?
- No me bañé. Tenía tu olor en todo el cuerpo.
- ¿De eso?
- No, no. Después te digo.
- Ahora.
- No, después.
- No me interesa.
- Entonces te lo digo. Lo bien que me caés. Eso.
- ¿Eso? ¿Y entonces yo?
- ¿Qué?
- Mucho más que eso. Contigo no siento miedo de nada.
- Mirá que no soy una santa. Me como las uñas. Te advierto.
- El miedo es una porquería.
- Y sí. Pero, ¿quién no siente miedo?
- ¿Vos sentís?
- No tires ahí la… No seas chancho.
- ¿Miedo de qué? ¿De que estemos así, como estamos?
- No sé. O sí sé. Siento, como cualquiera.
- Pero juntos, no. Juntos estamos a salvo. Al miedo lo ponemos bajo la suela del zapato y crash: lo aplastamos como a una porquería.
- Oigamé, Pirata. Prometamé, Pirata.
- La escucho. Prometo.
- ¿En serio?
- Sí.
- Nunca vamos a dejar que esto se pudra. ¿Eh? No vamos a permitir nunca que esto se pudra.
- ¿Nada más que eso? Es fácil.
- No.
- ¿No qué?
- No es nada fácil.
- Si usted lo dice.
- Y nunca nos vamos a lastimar. ¿Nos prometemos eso? Es peligroso.
- ¿Dejar el cuero en el alambrado?
- Algo así. Puede ser.
- Tanta alegría. Es un regalo. ¿Por qué nos vamos a joder? No me gusta que te pongas solemne.
- ¿Qué hora es? Uy, hace dieciocho horas que estamos por levantarnos.
- Nos vamos a enfermar.
- Tendríamos que levantarnos.
- Nos vamos a evaporar.
- ¿No íbamos a ir al cine?
- ¿Cuándo fue eso? ¿Ayer? ¿Anteayer?
- ¿No ibamos a bajar a comer?
- Sí. Tendríamos que levantarnos.
- Esto es mejor que Buster Keaton.
- Esto es mejor que todo.
- No hay nada que…
- Ponete así. Así. Me gusta dormir así.
- Vas a dormir.
- No. Zonzo. Quiero que te quedes. Quedate. Quiero.
- Yo también quiero. Cuando era chico, me alcanzaba con querer una cosa con muchas ganas, para que ocurriera. Cerraba los ojos, pensaba con todas mis fuerzas en eso que quería y zácale: ocurría.
- Cuándo yo era chica, lo que quería era un telescopio.
- ¿Uno de esos grandes, que usan los astrónomos?
- Uno enorme. Yo lo había visto en el museo. Como no tenía telescopio, siempre me parecia que se había escapado alguna estrella.
- ¿Y eso te importaba?
- Vivía deseando que se viniera la guerra. Una guerra bien grande, para mezclarme con los japoneses y robarme el telescopio. Alguien iba a romper los vidrios a patadas y yo iba a aprovechar y me iba a escapar corriendo con el telescopio entre los brazos. Pero solita no me animaba.
- Hubieras probado.
- ¿Y vos?
- ¿Yo? Yo era católico, cuando chico.
- ¿Como es creer en Dios Mariano? Nunca creí.
- Como creer en la revolución, me imagino. Te da la misma alegría y la misma sensación de no estar solo. Cuando era chico, yo no sentía miedo nunca. Pero un buen día… No, nada.
- Me gusta escucharte.
- Nada.
- Andá, no seas malo.
- Dame un cigarrillo.
- Esperá, no apagues.
- Quiero decir que un buen día lo buscás y no está. Quiero decir: perdés a Dios como se pierde una cosa. Algo que se cae del bolsillo. Como se pierde un encendedor, así.
- Para mí, Dios era un señor de barba que metía miedo a los demás.
- Para mí no.
- Ya veo.
- Era mucho más que eso, para mí. Todavía no sé con qué se rellena ese agujero.
- Ahora es usted el que se puso solemne, Pirata.
- Puede ser, perdona.
- Pero… Mariano. Estás triste. Te vino la tristeza.
- No.
- ¿No qué?
- No estoy triste.
- Sí estás.
- Sí. Estoy.
- No hay que hablar tanto.
- No.
- Uno no debería.
- Se arruina todo por culpa de las palabras.
- Sí.
- Mirá.
- ¿Qué?
- Los pájaros, en la ventana.
- Hace rato que vienen pasando.
- Se va a venir tormenta, me parece, y nos vamos a mojar.
- Sí. Al irnos, nos vamos a mojar.

*Eduardo Galeano.

domingo, 29 de junio de 2014

Soneto 116.

Let me not to the marriage of true minds
Admit impediments: love is not love
Which alters when it alteration finds,
Or bends with the remover to remove.
Oh no! it is an ever-fixèd mark
That looks on tempests and is never shaken;
It is the star to every wandering bark,
Whose worth's unknown although his height be taken.
Love's not Time's fool, though rosy lips and cheeks
Within his bending sickle's compass come;
Love alters not with his brief hours and weeks,
But bears it out even to the edge of doom.
If this be error and upon me proved,
I never writ, nor no man ever loved.

martes, 10 de junio de 2014

El salto de la rana. A un paso.

 

lunes, 9 de junio de 2014

"El césped no es más verde del otro lado de la verja. Es verde donde vos lo riegues."





BUEEEEEENO.