La última vez que hablé con mi vieja, mejor dicho, que ella sacó el tema a conversación, fue hace como un mes, capaz dos.
Me pedía "un nietito, una nietita, lo que sea"
Claro, yo respondí que ya tenía 3. Dos nietas por mi hermana y un nieto por mi hermano.
Pero no, la señora quería un nieto por mí. "Adoptado, comprado, no importa, yo igual lo voy a querer"
Fue así, como hoy bien temprano, me despertó con un "¿Estás de novia? Porque te soñé con una nena".
Si bien mi respuesta fue "Má, basta con pedirme críos" todo terminó con una llamada telefónica hablándome de la linda experiencia de tener hijos, de verlos crecer, de los dolores de cabeza y me dormí.
Minutos después, me desperté con el celular en la mano y un mensaje recibido:
"Si querés, te averiguo sobre la fertilización in vitro. Es lindo tener así."